martes, 22 de noviembre de 2011

HISTORIA ORIENTAL

  Un filósofo oriental contó a sus discípulos la siguiente historia:
Varios hombres quedaron encerrados por error en una oscura caverna, donde apenas podían verse las caras, aun estando los unos junto a los otros. Trascurrido largo tiempo uno de ellos logró encender una pequeña tea, pero era tan tenue la luz que daba, que casi seguían sin ver nada.
A otro de los encerrados en la cueva, se le ocurrió que con la pequeña llama que tenía aquella tea, podría valer para que cada uno de ellos pudiera encender su propia antorcha, y así lo hicieron, compartieron las llamas de las teas, conforme las fueron encendiendo una detrás de otras, la caverna se iluminó por completo.
Uno de los discípulos le preguntó al maestro cual era la enseñanza que aquella historia les aportaba.
Este le contestó:
" Esta historia nos enseña, que nuestra luz por si sola sigue siendo oscuridad, si no la compartimos , también nos dice que el compartir nuestra luz no la desvanece, por el contrario, la hace crecer ".

POR TANTO NO OS CORTÉIS Y COMPARTID VUESTRA LUZ,  AL FINAL  REDUNDARÁ EN BENEFICIO PARA TODOS.

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